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miércoles, 19 de septiembre de 2012

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¡Puf, cuánto tiempo!

Hace meses que no paso por aquí. Aunque suene a tópico, me ha resultado imposible. La vida, en ocasiones, da vueltas y vueltas. Más bien, nos hace girar y rodar de un sitio para otro. Pero es así. Y, gracias a esos giros, hoy por hoy tengo mi vida organizada y en marcha. Todo cambia y todo sigue su ritmo a un tiempo. Magnífico.


Fuera de filosofías. No sólo me he mantenido al margen del blog, sino también del mundo perfumístico. Ha habido novedades, he encontrado nuevos aromas, alguno ya olvidados. Pero no ha sido el centro de mi vida. Quizá, por ello, va siendo el momento de volver a las andadas, de retomar el pulso a la vida y de extraer el aroma a tantos y tantos momentos preciosos, otros no tanto, vividos.

Por eso, en los momentos de cambio voy a lo seguro. Me decanto por aquello que da seguridad, aunque sólo sea emocionalmente. De ahí que el perfume enseña de este tiempo no haya existido. Han sido muchos, algunos absolutas novedades, los que me han acompañado durante esta travesía. Sin embargo, para definir olfativamente lo vivido, no encuentro nada que sirva de escaparate. Quizá Tea for Two de L'Artisan Parfumeur.


Un aroma de contraste. La frescura del té y los cítricos, la calidez y la dulzura de las especias, el aroma hogareño, sucio y desquiciante del humo. Lo de siempre, pero con una vuelta de tuerca. Un perfume que nos introduce de lleno en el Otoño gracias a sus notas de té Lapsang-Souchong (té negro ahumado), jengibre, miel, notas especiadas, canela, anís estrellado, vainilla, bergamota, tabaco y cuero.

jueves, 24 de noviembre de 2011

A la hora del té... en el Sahara



Os propongo tomar un té bien calentito con menta, especias y un toque ahumado. Un té bereber. Resulta que la cradora Stephanie de Saint-Aignan nos regala una de sus impresiones cuando viajó a Marruecos en busca de su amor. El aroma de las especias, el calor del desierto, la vajilla de latón o cobre, los vasos decorados, la menta, la conversación y los hombres tomando té humeante. He aquí la clave.


Un thé au Sahara es una fragancia oriental y helecho unisex, con una proyección interesantes y una longevidad bastante alta, que gustará más a los hombres. Las notas, como en todas las composiciones de la marca, son escasas (no más de 20, manía de la creadora) pero de una calidad altísima. Una fragancia sin pirámide olfativa que, sin embargo, pasa del frescor inmediato del té y la menta a la calidez de la madera convertida en brasa y humeante. Compuesta en base al té, menta, especias variadas, notas amaderadas, ámbar y pachulí.