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jueves, 2 de febrero de 2012

Reviviendo los clásicos... Le Male, según Gaultier


Llevaba tiempo detrás de homenajear a este clásico de la perfumería masculina. Pero está ya tan manido que, bueno, mejor dejarlo para otro día. Hoy, sin embargo, con el frío que nos atenaza, me he vuelto a acordar y es que, una compañera de trabajo, huele a vainilla, nardo y unos toques de jazmín y rosa, que da gusto. Huele a Classique de JPG. No sé por qué, pero su aroma me enamora.


Os cuento una anécdota. Le Male fue la segunda fragancia que adquirí con mi propio dinero ahorrado en mi vida. Y no me arrepiento. Vainilla, menta, lavanda, especias, notas verdes y, aunque no venga en la lista oficial de ingredientes, un ligero toque a flor de violeta francesa que lo vuelve irresistible. Una fragancia muy masculina que da un giro: delicadeza y fragilidad, juventud y frescor limpio clásicos. Un aroma exigente que se ha convertido en el mayor éxito comercial en alta perfumería comercial masculina de todos los tiempos. Hace unos años, se realizó una encuesta "¿Qué perfume se mostraría a los alienígenas, si existieran, para que comprendieran lo que es la humanidad?". El ganador absoluto masculino fue esta obra maestra de Francis Kurkjian. En femenino compitieron Chanel Nº5, Joy y Trêsor. Por supuesto, ganó El Clásico, pero por poca diferencia.

Francis Kurkjian

Lo que más destaca, al margen de su publicidad de alto índice sensual y sexual, a veces ambigua, es el frasco con forma de torso de marinero sin cabeza ni brazos. Y es que el propio J.P.Gaultier quería que se recordara a cómo veía de pequeño a los marineros de su ciudad natal: un cuerpo atlético y uniformado con un aroma que nada tenía que ver con el agrio salado del pescado y la espuma marina. Una visión idílica de la humanidad. Sin duda. Un hombre que se consume como una lata de refresco. De ahí su embalaje cilíndrico de aluminio que recuerda a otros productos de usar y tirar.


Seguro que conoces a alguien que lo usa. Y si no, seguro que conoces más de una fragancia, absoluta imitación de este aroma suave, delicado, profundo, de personalidad arrolladora, que enamora tanto a varones como mujeres.

viernes, 24 de junio de 2011

Pura lavanda. Antihéros.



Commercial Real Estate Downtown West Toronto


Te levantas temprano. Intentas hacer el menor ruido posible para no despertar a las joyas de la casa. Te aseas y perfumas. Lavanda. Adoras la lavanda. El almizcle y la madera. Tomas un café rápido, un par de tostadas con mantequilla y mermelada de fresa. Sales raudo hacia el trabajo. Te espera un día intenso. Sabes que vas a sudar y mucho. Bebes bastante agua. Hace calor. Tus poros exudan un líquido brillante, viscoso, pegajoso. No temes. Con tanta agua no crees que puedas llegar a molestar a los demás. Y orinas. Una vez y otra y otra más. Todo el día bebiendo agua, sudando y orinando. Deseas que acabe pronto la jornada. Sabes que tu aroma no te va a abandonar. Tu mujer, tus hijos, tu perro, ese libro que te apasiona y estás tardando una eternidad en terminarlo, te esperan. Eres su héroe. Pequeño y cotidiano. Y cuando llegues a casa la lavanda formará parte de ti, de tu piel, de tu cansancio, de tu sudor, de tu esencia física.




Así es como huele Antihéros, la creación de uno de mis perfumistas fetiche para la casa francesa alternativa Etat Libre d'Orange, Antoine Maisondieu. Una fragancia poética que se basa en tres notas únicamente: Lavanda, almizcle y maderas. Una fragancia que la primera vez que la olí me transmitió tal densidad de aceite de lavanda que casi me provoca el amor y la nausea. Bella, muy bella. Simple a más no poder. Y que me recuerda a un hombre cincuentón vestido de traje y corbata, seguro de si mismo y con buena renta, que se puso por la mañana su colonia básica y tras las horas de trabajo regresa a casa. Su olor sigue siendo a lavanda, pero con la mezcla de oficina, sudor y orina. Ello es debido a la alta concentración de la lavanda en el perfume. A lo que contribuye un almizcle sucio, pervertido, por las notas de madera. Para los pequeños héroes que todos somos y no salimos ni en los tebeos ni en las pantallas.




* Esta entrada es fruto del jabón que ha creado Feli (su blog aquí) con aroma a lavanda. No sé por qué, pero al ver tanto "granito" en su interior me recordó a esta fragancia. Misterios del subconsciente.


jueves, 31 de marzo de 2011

a la Lavanda


¿Por qué "a la lavanda"?

Porque desde hace años esta flor herbácea se ha asociado indiscutiblemente a los aromas masculinos. ¿Quién no ha usado alguna vez en su vida una agua de colonia cuya nota principal sea la lavanda? Pocos podrán decir que no. Incluso innumerables composiciones femeninas cuentan con ella.


La lavandula, también conocida como lavandaalhucemaespliego o cantueso, es una planta ligeramente leñosa que crece en matas. Existen unas treinta variedades diferentes y su floración suele estar acompañada del buen tiempo, es decir, desde comienzos de la primavera hasta mediados de otoño. Aunque su época óptima es el verano.

Las regiones más famosas por su cultivo son la Provenza francesa y las praderas de Gales e Inglaterra. Debido a su climatología y geografía, producen un aceite esencial muy rico en matices y de gran perdurabilidad en la piel. Aunque la lavanda española e italiana no tienen nada que envidiar.

La esencia de la lavanda se obtiene por destilación. Me explico, sigue un proceso parecido al whisky; se hierbe la planta en un alambique, los vapores producidos se enfrían lo que da como resultado un aceite esencial. Esto explicado a grandes rasgos. La variedad que produce el aroma más exquisito es la lavandula angustifolia. Si creamos un híbrido ente esta variedad y el espliego común conseguiremos lavandín, también utilizado en perfumería y cosmética.

Su aroma, una mezcla entre flor y hierba. Posee la dulzura y presencia de las flores junto al toque verde la hierba recién segada y los tallos dorados al sol. Incluso, si es de gran calidad, posee reminiscencias a la verbena y al incienso. Interesante, ¿verdad?


Cuenta con propiedades medicinales. Relaja al sistema nervioso ayudándonos a dormir o a no insultar al torpe que nos hace un mal adelantamiento por la carretera. Es cicatrizante y limpia bastante bien las heridas. Es comestible por infusión, por ejemplo en el famoso té París que es un té negro con bergamota al que se añaden flores de lavanda al gusto. Exquisito. Además posee la capacidad de ahuyentar algunos tipos de insectos y parásitos como pulgas, avispas, mosquitos o piojos.

Vamos que es una maravilla.

Te propongo un juego ¿cuál de estas fragancias no usa lavanda en su composición?





Si has llegado hasta aquí y te has atrevido a decir que alguno de estos aromas no contiene lavanda, pues simplemente te has equivocado. Todos cuentan con grandes dosis de lavanda.

Por si no los conoces (por orden de imagen):

* Lavandula, de la también británica Penhaligon's.
* Lavande Royal, de la marca inglesa Roger and Gallet.
* Heno de Pravia, de la española Gal.
* Nenuco, de la misma casa.
* Le Male, del francés Jean Paul Gaultier.
* 212 Men, de Carolina Herrera.
* Covet by Sarah Jessica Parker. El ejemplo tipo de una fragancia femenina.

Y tu, ¿qué fragancia basada en la lavanda usas?