viernes, 20 de enero de 2012

Y la reina es... Violette


Todos los años la casa tradicional de Grasse, Fragonard, celebra y homenajea una nota perfumística. Desde hace tres años se ha convertido en todo un acontecimiento social y comercial para la capital de los perfumes. Tras la mimosa y el azahar, este año le toca a una de las reinas indiscutibles del mundo aromático, la violeta.

Cartel anunciador del acontecimiento

La casa gestionada por Françoise y Agnes Costa, elabora toda una linea de bienestar y belleza a través del aroma homenajeado. Y la violeta ideada es muy femenina y clásica. Una flor empolvada voluptuosa, elegante y ligeramente pícara. Abriendo el cortejo encontramos naranja y mora para abrir paso a las damas de honor: rosa, jazmín que acompañan a la violeta enjoyada de almizcle aframbuesado.

Cesta regalo con una miniatura de Parfum, jabones, vela y una libreta perfumada.

Y si el Eau de Toilette no te parece suficiente cuentas con jabones, gel de ducha, vela perfumada, una cesta regalo y hasta un precioso porta jabones decorado. Todo un lujo, bastante asequible, para sorprender y regalar.


No hago publicidad, es que amo la violeta. Pero esa es historia para otra entrada.

lunes, 16 de enero de 2012

Olor a lágrimas. Skarb de Humiecki & Graef


¿A qué huelen las lágrimas? Eso mismo se preguntaron los creadores de la casa nicho alternativa suizo germana Humiecki & Graef, Sebastian Fischenich y Tobias Mueksch. En sus creaciones buscaban algo diferente, ajeno al mundo comercial, algo que reinterpretara el cubismo olfativo, transgresor y vivaz. Algo que no fuera para cualquiera, que no llegara jamás a ser obra maestra y que, sin embargo, a quien enamore lo haga de verdad. Así surgió la marca. Así surgió la fragancia Skarb.

Imagen de la campaña publicitaria

Skarb nace de lo profundo del alma eslava, como reza su publicidad. Y es intentan transmitir la emoción de la cultura y folklore eslavo, las melodías tristes, nostálgicas, y la lejanía de la tierra patria amada. Una oleada de misticismo y tristeza agridulce, dura y tierna, de profunda elegancia.


Y con muy pocos elementos girando alrededor de la Liguria, una nota extraña en perfumería, muy verde, acidulada y picante; como son el incienso, mirra, ajenjo, manzanilla y almizcle. Ni más ni menos. Una composición extraña que, sin embargo, nos recuerda a un amaderado muy seco y áspero suavizado por una nota de manzanilla dulce y aterciopelada. Eau de Toilette concentrada unisex tirando a masculina de larga duración y proyección estándar que, o la amas o la odias. Depende de los gustos, de la ocasión. No te dejará indiferente.

viernes, 13 de enero de 2012

Estilográfica y... Tsar de Van Cleef and Arpels


El pasado lunes pasaba por una papelería para autorregalarme una estilográfica. Sí, lo reconozco, me gusta escribir con pluma por puro placer y para cosas que, emocionalmente, son importantes. Y allí, en su vitrina de cristal blindado con un sistema de seguridad desconocido y potente estaba esto:

Pedro I el Grande de Montblanc

Pero los cerca de 5000€ que cuesta, se me escapa del presupuesto. La culpa la tiene el plumín, la punta que escribe, de oro macizo 24 quilates y los adornos de plata pura de no sé cuántas micras. Pertenece a la casa Montblanc, que también posee su propia línea de fragancias, a una serie limitada de poco más de 4800 unidades firmadas y selladas, con su seguro incluido, denominada mecenas.

Y me hizo pensar en el amaderado aromático de Van Cleef & Arpels llamado Tsar. Una fragancia verde, helecho, un chipre a la vieja usanza creado por Philippe Bousseton en 1989. Un clásico absoluto de la perfumería masculina que, a pesar de su profunda intensidad, sigue siendo un bestseller mundial en toda regla. Incluso tras las constantes reformulaciones que lo han tornado más "asequible" al monedero y al olfato.

La culpa la posee el majestuoso equilibrio de la complejidad de sus notas: un explosivo inicio de bergamota, neroli, notas verdes, lavanda, cilantro, artemisia; para dar paso a un corazón de rosa, lirio de los valles, alcaravea, jazmín, raíz de iris, estragón, bayas de enebro, clavel; sobre un fondo rico y persistente de cedro, coco, almizcle, pachuli, ámbar, haba tonka, sándalo y gran cantidad de musgo de roble y cuero.


Una fragancia para un auténtico zar. Pues no es para cualquiera.

Al final me quedé con esta Faber-Castell, maravillosa y asequible, perteneciente a la colección Ambition. ¿A que es bonita?