lunes, 2 de mayo de 2011

Una semana con Ormonde-Jayne - Introducción


Hace unas semanas recibí el envase con las muestras de los perfumes Ormonde Jayne. Casa fundada por Linda Pilkington el 2002 en Londres.

Linda Pilkington
Como ha contado en varias entrevistas y reportajes, Linda Pilkington se formó en Francia como perfumista pero, como otros muchos, estaba harta de crear fragancias tipo para marcas comerciales sin personalidad ni carácter propio alguno. En cuanto adquirió la experiencia necesaria decidió abrir su propio taller en Londres, su ciudad natal con un objetivo claro: perfumes únicos, exclusivos, con la elegancia inglesa y el savoir-faire francés.
Así llegó el paquete por correos
Utiliza los materiales más exclusivos y raros en perfumería. ¿Por qué crear algo de lo que ya estamos saturados si podemos hacer algo nuevo con elementos de los que nadie se acuerda? Todas sus composiciones son ricas, exuberantes y construidas al milímetro. Si existe un adjetivo para definirlas es elegancia. Los colores de la marca así lo indican: ébano y naranja. Tradición y elegancia junto a un toque de modernidad y picardía ligeramente transgresora. 

La caja que contiene las muestras. Fijaros en la lengüeta de raso que sobresale.
Quizá no cuentan con un gran sillage para el precio y la calidad de los materiales empleados, su longevidad es aceptable aunque podría ser mejor (en el dorso de mi mano resisten con gallardía la prueba del Fairy) pero aquí esta otra de las razones por la que esta marca es un icono en perfumería: el perfume es para la piel y debe ser olido en la piel. Sus perfumes son de cercanía. Si quieres captar todos sus matices debes arrimar la nariz a la piel, al cuerpo de quien lo lleva. Creo que la intención sensual queda clara.

Al tirar de la lengüeta aparecen dos compartimentos:
uno con la información de la marca y su filosofía,
otro con una descripción detallada de los perfumes.
Aun así, tras probarlos y examinarlos concienzudamente, me atrevería a decir sin vergüenza que me tienen completamente desconcertado. A veces no los percibo en mi y otras me embriagan. Lo mismo parece que han desaparecido rápidamente como que llegan a durar cerca de veinticuatro horas. Y la clave es la actividad corporal. Son perfumes creados para gente activa, para gente londinense que va todo el día de un lado para otro sin prisas, pero sin pausa. Curiosamente cuanto mayor es la actividad realizada más sillage y longevidad. Cuanto más tranquilo estés menor será su sillage y su longevidad parece que merma hasta que vuelvas a ponerte en marcha. La culpa la tiene la calidad de las esencias empleadas: naturales cien por cien y refinadas hasta el extremo.

Aunque borrosa creo que se aprecia el diseño del envase.
Hasta el momento cuenta con doce fragancias, tres de ellas masculinas (ya veremos que no son tres únicamente) y un aroma creado especialmente para ambientar el hogar en forma de vela, Casablanca Lily. Han recibido varias menciones de honor y varios premios perfumísticos. En su filosofía de trabajo la publicidad engañosa no existe. Todas sus composiciones huelen a lo que el nombre indica. Por ejemplo: Champaca huele a champaca y Tiare huele a tiaré. Pero van más allá del soliflore o soli-resina o soli-especia... (creo que me acabo de inventar palabras) porque lo que se pretende es crear un concierto. Me explico. Seguro que habéis visto, asistido o disfrutado alguna vez un concierto de música clásica o culta. El concierto es una forma musical en la que un solista interpreta las partes más arriesgadas de la partitura, y la más bellas y preciosistas, y una orquesta acompaña y embellece las partes solistas. Pues estos perfumes son igual que un concierto. Una nota preciosa de flor, resina, madera, fruta o especia rodeada de un coro que realza lo mejor del solista creando una composición emotiva, minimalista y hermosa.

Si levantáis de la lengüeta se descubren las muestras de 2ml.
Arriba el folleto desplegable con la información. (La misma que en su web)
Todas sus creaciones son elaboradas en Eau de Parfum (80€ 50ml), salvo los considerados femeninos que además se elaboran en Parfum o estracto (200€ 50ml). Además cada fragancia cuenta con sus propias velas, cremas corporales, aceites de baño y masaje, frascos de viaje y lotes de regalo. La propia marca cuenta con un set de muestras que envía "gratis" a cualquier parte del mundo. Cuenta con muy pocas tiendas-boutique en el mundo: Londres, Nueva York y recientemente París y Milán, al igual que por internet. En la tienda de Londres cuentan los blogueros que es fácil encontrarse con la propia creadora tras el mostrador que encantada te explica todo el proceso creativo y regala muestras de sus creaciones. 

Interior de la tienda en Londres.
Las imágenes que han ido apareciendo son una pequeña review fotográfica del desembalaje del set de muestras. Los envases están muy elaborados y cuidados. Todo está medido al milímetro. Durante toda esta semana os iré comentando uno a uno los perfumes. Espero no aburriros.

sábado, 30 de abril de 2011

Día de la madre


En mi familia no somos muy dados a celebrar días de... que tienen más base comercial que de otro tipo. Pero acordarse de alguien querido, por ejemplo, de la propia madre nunca viene mal. Un regalo muy socorrido suele ser un frasquito de colonia o perfume. Eso sí, informaros antes de qué aromas le gusta no os vaya a pasar como a mi padre que le regaló a mi madre un frasquito de Joya de Myrurgia y casi se lo hace tragar porque no le gusta nada, pero nada nada.

Os hago una propuesta muy delicada, exclusiva, de una calidad inmejorable y con un presupuesto bastante ajustado. Mamam Chèrie de la casa Fragonard de Grasse. Un Eau de Toilette ligeramente almizclado y floral creado en exclusiva para las madres.


Como todos los productos de la marca su calidad es bastante alta. Se presenta en un precioso frasco con capacidad para 200ml en un bolsito de organdí estampado. Tanto en el tapón como en la base del propio frasco está grabado el emblema de la marca: el sol de la Provenza.

Es un perfume muy hermoso, suave, floral, muy femenino y delicado. Si habéis probado Miracle de Lancôme, os recordará, pero bastante más suave y, desde mi punto de vista, más bello si cabe.

Os dejo la descripción que realiza la propia casa sobre su fragancia que seguro lo hace mejor que yo:

"Maman Chèrie es la esencia misma de la ternura compuesta por delicada rosa, lirios frescos del valle, suave magnolia y espumosa mandarina, almizcle y vainilla. Para las madres, abuelas, tías o aquellas mujeres que pronto lo serán..."

jueves, 28 de abril de 2011

Probar y elegir perfumes - Técnica personal


Aunque por el título de la entrada parezca que tengo un método propio para probar y elegir perfumes, no es cierto del todo. Sigo los pasos tradicionales pero a mi manera.

Elegir una fragancia que encaje con uno mismo es tarea ardua y costosa. Yo puedo estar meses probando y analizando hasta encontrar ese aroma único que encaja conmigo en un momento determinado o para toda la vida. Cuánto más pruebo y analizo más "tiquis miquis" me vuelvo. Seguro que a vosotros también os pasa.

No voy a entrar en cuestiones de dónde se debe probar el perfume cuándo y cómo. De eso ya hay información suficiente por Internet. Os voy a comentar mi método.


Desde hace tiempo descubrí qué notas me gustan más y menos, cuáles aborrezco y cuáles amo, qué familias aromáticas encajan y cuales no. Por ejemplo, amo la bergamota, la flor de violeta y el almizcle. Odio el jazmín y las notas marinas. Encajan conmigo los amaderados florales y especiados. Los hespérides o cítricos se tornan o muy dulces o muy amargos en mi piel. Odio los chipre salvo aquellos que cuentan como nota principal el cuero. Todo esto se descubre a base de probar, probar y probar. También preguntando.

Cuando queráis probar un perfume hacedlo primeramente sobre una tira de papel o al aire. Es decir, rociando una tira de papel o pulverizando al aire. Esperad unos segundos para que se evapore el alcohol y surjan los primeros aromas. Si es al aire, acercaros a la "nube" y aspirad el aroma. Pero sabed que con suerte sólo podréis captar las notas altas y medias de la fragancia. Si es sobre papel nunca acerquéis la nariz a la tira ni ésta a la nariz demasiado para no "contaminar" la vía olfativa. Yo lo que hago es agitar suavemente la tira de papel bajo la nariz como si fuera un abanico. El aire producido empuja el aroma de forma constante y delicada sin necesidad de acercarnos demasiado la tira. Este primer paso nos ayudará a desechar todas esas fragancias que aborrecemos desde el primer momento.


Posteriormente rociaros en la piel. Unas gotitas basta. Los expertos recomiendan que sea en la muñeca. Razón no les falta porque es una zona donde se nos localiza el pulso. La corriente sanguínea hace que esas zonas sean ligeramente más cálidas lo que hace que la fragancia se muestre en todo su esplendor. Pero yo no les hago mucho caso, salvo si la fragancia verdaderamente me apasiona. Lo que hago es aplicar en el dorso de la mano. Es una zona fría del cuerpo, no despliega todo el potencial del perfume y no consiente que la longevidad o duración del aroma sea la correcta. Se pierde mucho antes. Con ello consigo eso mismo: comprobar la longevidad del perfume y si muestra un gran sillage o no así como su construcción olfativa. Si en condiciones "adversas" funciona en mi, pues estupendo. Si no... ¡Bye Bye Fragance!

Generalmente los perfumes comerciales, salvo algunos de muy alta gama, reproducen el mismo aroma sobre el papel que sobre la piel. Con los nicho ocurre todo lo contrario. Sobre la piel cobran vida propia, como los buenos vinos, pues cuentan muchos con esencias naturales y estas se transforman conforme a la química de nuestra piel, sudor, etc.

A no ser que os enamoréis desde el primer instante de una fragancia no compréis hasta que no realicéis varias pruebas con la misma. Me explico, prueba después de ducharte, tras un largo día de trabajo, en un bar, en casa tranquilo, con diferentes estados de ánimo, tras fregar los cacharros de la cocina (sí, hay que ayudar en las tareas del hogar)... Así descubrirás qué evoca en ti. Reconozco que este paso ya es bastante sofisticado y que solo llevamos a cabo algunos "frikis" del tema. Cuándo se han realizado muchas pruebas así al final este paso se convierte en obvio.

Un perfume del que me enamoré perdidamente nada más probarlo sobre el papel.

Nunca pruebes más de cinco fragancias sobre papel. Si notas que te saturas huele unos granos de café o   sal a la calle y respira aire no viciado por las fragancias. También puedes aspirar el aroma de la ropa que llevas puesta pues hará que tu pituitaria reconozca un olor familiar y se relaje. Sobre la piel dos (algunos dicen que hasta tres) alejada una muestra de la otra. Y si te apasiona este mundo, haz como yo, hazte con una libreta y ves apuntando qué emociones e impresiones despierta en ti, qué notas descubres de cabeza, corazón y fondo, a qué te recuerda, etcétera.

Para probar bien una fragancia hay que hacerse con muestras para llevar a casa y aplicar en otros momentos. Si no se puede, viene bien llevar pañuelos de papel o tela que se puedan guardar en diferentes lugares para que no se entremezclen los aromas. Rocíalos bien de perfume y a disfrutar.

Y vosotros, ¿cómo probáis y elegís vuestro aroma personal?