martes, 31 de enero de 2012

¿Por qué las bibliotecas huelen como huelen?


No sé por qué pero tengo mono de lectura. Y leyendo entre ratos libres y huecos cortos aburridos di con este sitio web llamado Papel en blanco, hace tiempo, tan literario. Sergio Parra nos descubre el por qué del aroma de los libros y las bibliotecas. Tan exclusivo y nostálgico a un tiempo. ¿Acaso no habéis sentido esa sensación alguna vez en vuestra vida? Yo si y adoro el olor de los libros nuevos. Y también de los viejos. Sobre todo si son buenos en su interior.

Fachada de la famosa librería Lello e Irmao de Oporto.

"[...]En ocasiones asociamos olores con lugares o momentos especiales. Y creemos que esos lugares o momentos especiales no son pura química, también, sino otra cosa. Pero no es cierto. Algo tan abstracto como el olor a lluvia es algo tan prosaico como el tufo a ozono que desprende el aire debido a las descargas eléctricas de la tormenta: el fuerte aumento de temperatura que produce un rayo afecta a la propia estructura química del aire, produciéndose reacciones químicas que crean nuevos compuestos.[...]"

Interior de la misma librería.
Dato curioso: se inspiraron en su diseño interior para ciertas escenas de los films de Harry Potter.

Puedes leer el artículo completo aquí.

viernes, 27 de enero de 2012

El "editor" de perfumes - Frederick Malle



Hoy, el diario ABC en formato digital, dedica una columna a Frederick Malle y su labor creativa. Es interesante, aunque nada nuevo. ¿Será que tanta crisis ya huele, y no bien precisamente?

Aquí tenéis el enlace.

lunes, 23 de enero de 2012

Downton Abbey. El aroma de servidumbre.


El pasado jueves nos regalaba una magnífica entrada El tocador de Dorothy (aquí) sobre una de las mejores, y más elegantes, series de televisión en este momento: Downton Abbey. Casi todos mis compañeros de trabajo y algún que otro amigo está enganchado a la serie. Y yo, que la descubrí por curiosidad, si no hay fuerzas mayores, no me pierdo un capítulo. Me gusta su ritmo trepidante a paso lento. Esos paisajes. Esos encuadres fotográficos. La luz tan limpia y tan pura. La falta de tacos y sexo gratuito. Junto a una delicadeza en las maneras y una inteligencia en los diálogos que muchos zombis quisieran para si.


Pues bien, hay algo en lo que no estoy de acuerdo con dicha entrada. Es el comentario sobre que la servidumbre no podría permitirse perfume. Sí, es cierto, no podrían optar a un Penhaligon's ni a un Floris. Pero si a un Geo F. Trumper, Truefitt and Hill o, incluso, un Jardin de France o un Yardley, muy de moda su violeta y rosa entre las damas. ¿Por qué? Eran los aromas más abundantes en los barberos de la época. En aquella época no había peluquerías ni centros de belleza, por tanto, es bastante probable que en el país de los inventores del after shave los caballeros, por muy sirvientas que fueran, olieran a jabón de afeitar una ligera loción para después del afeitado. Y de las señoras y señoritas, jabón de lavanda, rosa, violeta, jazmín o muguete. Por otro lado, era y es bastante común perfumar los armarios. En Inglaterra los aromas de lavanda y rosa son muy preciados, junto a la violeta, el jazmín, el azahar, las notas cítricas y los efluvios verdes.

Por tanto, aquí va mi selección, aunque no pudieran permitirse adquirir un frasco. ¿Quién dice que no se lo regalarían?

Señor Carson


Mayordomo jefe y todo un caballero. Un aroma discreto y ligero, pero con carácter, le iría muy bien.

Como  Wild Fern de GFT. Un helecho aromático fresco y ligeramente especiado basado en la lavanda, musgo de roble, helecho, romero, albahaca, almizcle pachulí y bergamota.


Señora Hughes


Ama de llaves, discreta y sobresaliente en su trabajo y como persona. Un aroma floral y ligeramente verde.

Iris de Yardley. Complejo pero discreto floral con olor a mandarina, hojas de violeta, neroli, pétalos de iris, iris, muguete, jazmín, rosa, cedro, raíz de iris y vainilla.


John Bates


Ayudante de cámara con un oscuro secreto y mejor persona de lo que muchos creen. Sin duda huele a pureza.


1805 Cologne de Truefitt and Hill es su aroma con notas oceánicas, bergamota, mandarina, cardamomo, lavanda, geranio, salvia, sándalo, almizcle y cedro.


Anna


Jefa de sirvientas, amor de John Bates, respetuosa, eficiente y discreta. Un aroma suave, floral y afrutado.


Eau perlé de Jardin de France con notas de mandarina, limón, petit grain, violeta, jazmín, fresa, flor de naranjo, notas dulces de caramelo, pachulí y almizcle.


Thomas


Antiguo primer lacayo y hombre ambicioso y traicionero. Un aroma fuerte y nada discreto. Tan amargo como la quinina.


Eau de Quinine de GFT con aroma a romero, lavanda, bergamota y notas verdes y picantes.


O'Brian


Ayudante de cámara de la condesa de Grantham. Astuta, fiel a su señora, pero ambiciosa como ella sola.

Un aroma profundo y de doble cara como Pompeïa de L. T. Piver. Un aroma que gira de la inocencia y la suavidad polvosa del jazmín, rosa, ylang-ylang e iris junto al limón, lavanda y geranio; para abrasar en el fondo a base de pachulí, pachulí y pachulí.


Daisy


Cocinera y una de las mujeres más inocentes de toda Inglaterra.

Su corazón rebosa pureza como las flores blancas de Lily of the Valley de Yardley que parte de una nota fresca y cítrica de limón, bergamota, lima y mandarina para descubrir todo el esplendor del lirio del valle, jazmín, geranio y magnolia sobre un lecho limpio de ámbar y notas de madera.


Señora Patmore


Jefa de cocina y una mujer agobiada por el trabajo bien hecho. La eficiencia es su lema como la fragancia que impregnaría su delantal.

Un aroma fresco y comestible como el de Rêve de Chèbrefeuille de Jardin de France. Madreselva, jazmín, neroli, almizcle, rosa, lirio de los valles y frambuesa.


Branson


Chófer y adelantado a su tiempo. El aroma del cuero de la tapicería impregnaría su uniforme y se mezclaría con el aroma fresco del afeitado.


Grafton Cologne de Truefitt and Hill es su aroma basado en el cuero con notas verdes, florales, picantes y especiadas, notas amaderadas y ámbar.


Todos los aromas existían en su época y eran bastante comunes entre barberos y tiendas de ultramarinos.  Su costo no era muy elevado y aun son asequibles a pesar de su fama y prestigio. ¿Por qué la servidumbre no puede oler bien?