martes, 15 de noviembre de 2011

Una noche en la ópera... Pureza y destrucción


Lo reconozco, adoro la buena música. Viendo como va el tiempo, el climatológico y el de mi reloj, os propongo pasar una velada en la ópera. Podéis acercaros a cualquiera de los dos grandes teatros españoles: el Real o el Liceo. Madrid o Barcelona. La competencia está asegurada. Actualmente en cartel dos obras contemporáneas pero muy diferentes. Ambas me han inspirado y me han recordado dos perfumes:

Pelléas y Melisande de C. Debussy en el Teatro Real.


Para esta preciosista y pura puesta en escena tan acorde con la magnífica partitura del francés, en la que se nos cuenta la tragedia de Melisande enamorada del hermano de su marido; no he podido dejar de lado un aroma que a alguna bloguera le fascinará. Aunque femenino, ¿por qué no probarlo en una piel masculina? En Passant de Olivia Giacobetti para Editions de Parfums Frederic Malle. Un floral verde basado en la lila, fresco y verde gracias al pepino, el trigo y notas verdes y acuosas. Un perfume de una elegancia exquisita que nos recuerda al rocío goteando de un lilo en flor.




El gran macabro de G. Ligeti en la Ópera del Liceo.


Para esta obra compleja y apocalíptica que cuenta con la puesta en escena de La Fura, donde se nos plantea el fin del mundo, la pobreza y marginación social, la verdad y la ensoñación; no podía dejar de pensar en una flor bellísima pero en estado de descomposición. Charogne de Shyamala Maisondieu para Etat Libre d'Orange. Fragancia basada en el cuero, muy animalizado, casi exudación podrida, y la frescura y dulzura de las flores blancas como el lirio, el jazmín y el ylang-ylang. Acompañan la vainilla, la pimienta rosa, jengibre, incienso, ámbar y bergamota. Una composición tampoco para todos los gustos, exótica y unisex. ¿Te atreves?


Y a tí, ¿te gusta la ópera?

martes, 8 de noviembre de 2011

Este otoño... Dune pour Homme de Dior, un clásico.


Como con tantos otros carteles publicitarios, el de Dune pour Homme de Dior llegó hasta lo más profundo de mi inconsciente. Lo comercial funciona. Pero en este caso, la casa parisina se llevó una gran decepción, a pesar del éxito de ventas que supuso esta creación. No fue todo lo que esperaba. La declinación femenina había arroyado poco antes, pero el masculino... Se hizo rogar.


Sin embargo, con el tiempo, esta fragancia muy noventera y totalmente a la moda en su época, se ha ido abriendo hueco poco a poco entre las grandes. Olivier Cresp es su creador en 1997. Y, aunque su nombre nos recuerde a la novela de Frank Herbert o a la película de David Lynch, incluso a una duna del desierto; nada tiene que ver con ello. La intención era reflejar la sensación placentera de un hombre que observa el mar desde la orilla, desde la arena de la playa. Es un perfume para evadirse, como reza la frase publicitara.


A mi me recuerda a un jersey de angora. Si, si, como a Ed Wood. (Os recomiendo encarecidamente la película de Tim Burton.) Es curioso como funciona nuestro cerebro. Aunque no es una fragancia para el otoño o el invierno, pues tiende a ser fresca, el toque polvoso, amaderado y floral la hace muy llevadera para el día a día en el trabajo en la época en que ya huele a castañas asadas por las calles. Además, el frasco siempre me ha parecido preciso. Recuerda a una espalda masculina. Los ángulos nos recuerdan a las formaciones arenosas. A ti, ¿te sugiere lo mismo? ¿No te recuerda a otros frascos?


Notas de cabeza: Casis, Hojas se higuera, Albahaca, Sauce, Salvia rizada.
Notas de corazón: Madera de higuera, Rosa, Reseda.
Notas de fondo: Madera de cedro, Sándalo, Vainilla, Haba tonka.

jueves, 27 de octubre de 2011

Un paseo por Cambridge... O París


Centro de Cambridge.

Esa es la sensación que obtuve cuando probé Field notes from Paris (Cuaderno de notas de París) de la perfumista independiente Ineke. Y es que me recuerda a una ciudad antigua, donde hay una librería repleta de libros de viejo y un jarrón de flores y plantas aromáticas. No es un olor muy original, pero está tan bien conseguida esa sensación que hay que probarlo. La propia autora nos cuenta que ha intentado transmitir la sensación que tuvo ella al recorrer París en los ratos libres, rodeada de libros, cuando estudiaba en el ISIPCA de Versalles (La escuela para perfumistas).


Notas de cabeza: Flor de azahar africano, Limón Amalfi, Cilantro.
Notas de corazón: Pachulí y Cedro de Virginia.
Notas de fondo: Haba tonka, Vainilla y Benzoina.